Una ciudad dinámica pero de carácter provincial acoge el primer proyecto italiano de la reconocida marca británica. El proyecto se desarrolla en un edificio originalmente concebido como hotel: una estructura sinuosa, con forma de haba, distribuida en cuatro plantas. La fachada destaca por su composición rigurosa y rítmica, marcada por una sucesión continua de amplias aberturas que aportan luminosidad y ligereza al conjunto arquitectónico. Dada la relevancia del proyecto, la propiedad decidió confiar en Iris Ceramica, valorada por la calidad de sus materiales y su constante compromiso con la sostenibilidad medioambiental.