El hotel se alza sobre una de las colinas que dominan el casco histórico de Ostuni, conocida como Monte Sarago. Situado en el Alto Salento, entre el Valle de Itria, las últimas estribaciones de las Murge y la hermosa costa del Adriático, el establecimiento está orientado tanto al público turístico como empresarial, ofreciendo una estancia ideal para descubrir el encanto del pueblo medieval o disfrutar de un ambiente cómodo durante los viajes de trabajo. El edificio existente, construido en la década de 1940 como instalación industrial, presenta una arquitectura racional que refleja la cultura y el estilo de la época. La imposibilidad de modificar su estructura original llevó a un estudio minucioso de la distribución interior, con el objetivo de lograr espacios funcionales, elegantes y acogedores. La sobriedad de la arquitectura se ha suavizado mediante el uso de mobiliario, materiales y colores que aportan calidez y carácter al conjunto. La elección de los materiales de revestimiento desempeñó un papel clave en la transformación del edificio, definiendo la atmósfera refinada de las zonas comunes y de las habitaciones. Los tonos, las texturas y las superficies se seleccionaron cuidadosamente para resaltar la luz natural y equilibrar estética y funcionalidad. Para la realización del proyecto, la propiedad decidió colaborar con Iris Ceramica, reconocida internacionalmente por la calidad de sus materiales, la investigación estética y su compromiso con la sostenibilidad medioambiental.