En el corazón de Ginza, uno de los distritos más exclusivos de Japón, ha abierto una clínica dedicada a tratamientos regenerativos y al bienestar estético: un oasis de calma entre boutiques de moda, restaurantes y sushi bars de alto nivel. Concebida por Union-Tec y dirigida por los arquitectos Daisuke Okuma y Eri Nagashima, la instalación se imagina como un “santuario de la belleza”, inspirada en una cultura profundamente unida a la naturaleza. El interiorismo privilegia las líneas curvas y superficies envolventes: paredes sinuosas y iluminación indirecta que fluye desde perfiles de techo redondeados generan fluidez y acogida. El material monolítico elegido para suelos y partes de paredes evoca mármol blanco con vetas ámbar, creando intimidad y realzando la organicidad de las formas, como si los espacios hubieran sido tallados en un único bloque. La colaboración Diesel Living with Iris Ceramica aporta a los interiores un carácter elegante y contemporáneo: grandes losas cerámicas, texturas preciosas y contrastes calibrados dialogan con metales efecto espejo, latón pulido y detalles artesanales. La sala de recepción se convierte en un espacio de espera sereno, donde la continuidad gráfica de las superficies enfatiza el diseño global y multiplica los reflejos de luz. El proyecto alterna una neutralidad dominante con acentos cromáticos más intensos, creando momentos escenográficos que guían al visitante —como la pieza escultórica de vidrio que conduce por el pasillo hacia las salas privadas de tratamiento. La aportación de Iris Ceramica confirma la calidad de la intervención, con un enfoque basado en la investigación estética y tecnológica, la fiabilidad de uso y la sostenibilidad medioambiental a lo largo del ciclo de vida de los materiales. Las superficies ayudan a construir una experiencia de bienestar inmersiva y memorable, combinando confort sensorial, facilidad de mantenimiento y una clara identidad Made in Italy.